Catedral de Santa María del Fiore
La joya indiscutible de la ciudad, con su fachada de mármol blanco, rosa y verde y la impresionante cúpula diseñada por Brunelleschi. Subir a la cúpula o al campanario te regala vistas espectaculares de la ciudad.
Plaza de la Signoria
Una de las plazas más emblemáticas de Florencia, llena de esculturas, historia renacentista y rodeada por palacios como el palazzo Vecchio. Es el punto perfecto para sentir el pulso de la ciudad.